Sin mapas

La primera vez que Arielito salió de Miami a una ciudad más al norte nos anunció a todos en el auto que “ahora si habíamos llegado a los Estados Unidos”. Nos dimos cuenta que para él, y tal vez para nosotros también, Miami estaba en un limbo geográfico, a medio camino entre Cuba y todo lo demás. Éramos emigrantes a medias con planos y fronteras difusas, recuerdos de color verde mar y rumbo al norte, sólo por tres días…