The ¨OK¨ Seal

Cuando llegué a los Estados Unidos aprendí que los productos, en mi campo al menos, tenían tres niveles de “calidad perceptiva”.  Tú trabajo podía estar “ok”, “cool” o “awesome”. Cualquier cosa por debajo de “ok” era inadmisible y pasabas bastante trabajo para encontrar… trabajo (esa frase probablemente hubiera podido quedar mejor). Si te cuesta trabajo (fatal… si salgo de una mala para otra) entender eso de las clasificaciones y te quieres enredar en apreciaciones subjetivas… lamento no poder ayudarte. El sello “ok” es un standard no declarado de calidad en la manufactura visual,  sensorial, que hay que obedecer, respetar y seguir si quieres entrar en este mercado laboral (por lo general… que a veces… ni idea de lo que es ok tienen). Si has estado donde yo estuve lo tienes claro. Aqui se empieza, en la mayoría de los casos, a partir de “ok” y te dan un tiempo para pasar de ahí a “cool”. Por lo menos…

Para mi esto fue toda una revelación. Venía de un país donde no solo se permite la calidad sub-ok sino que se estimula. Se estimula de todas las maneras y formas posibles. Y no, no le llaman calidad sub-ok,  le dan, injustamente, otros nombres: “producción nacional”, “arte”, “autóctono” , “genuino”… y un largo etc. Y digo injustamente porque es perfectamente posible hacer un producto nacional, autóctono, genuino y artístico con niveles “ok” y superiores. Productos que transpiren awesomeness. Asociar lo nacional con una calidad baja, una factura mediocre y, además, estar orgulloso es una actitud catastrófica para cualquier nación (mi suegro diría castrotófica… pero ese es él a mi no me miren).

Una regla. No se puede ir de “sub-ok” a “awesome” (ni siquiera a “cool”). Se necesita primero pasar a estado “ok” y de ahí para arriba. Rara vez hay saltos masivos de calidad que se sostengan por mucho tiempo ya que por lo general están “atados” o fueron “provocados” por el genio creativo de una persona en particular. A veces los medios de un una zona donde lo “ok” no abunda atacan cualquier asomo de un producto que cargue el sello… declaran: “Eso lo hace cualquiera (fuera de aquí)… queremos algo increíble… queremos un producto que cuando lo mires te quedes tan asombrado que te olvides de quien eres… que produzca amnesia estetica… que te haga pensar que hay un antes y un después, que todo lo demás te parezca insulso…” Y eso esta bien… digo yo… yo me entretengo con snippets de código y los periodistas a veces se entretienen soñando mundos posibles… o imposibles (estos últimos terminan de escritores invariablemente)

Una cosa clara. “Ok” no es “Awesome”, “Ok” no es ni “Cool”… pero es un signo de madurez (no solo creativa sino profesional). Hay que estimular el Sello OK. Hay que exigirlo. Como hay que exigir, una vez alcanzado ese estado, pasar al siguiente nivel.

Esto es típico. Uno se sienta a ver una película de esas de efectos especiales… nada novedoso… normalita… para pasar un rato… escapar de la realiad… No esperamos un drama psicológico entre el alien devorador de carros de uso y la bella rubia de Texas que en realidad es un señor de 55 años que se sometió a un experimento en el area 51 para infiltrar las filas del staff editorial(?) de Playboy. No… nada de eso. Queremos BOOOM! SWOOSHHH!! MUAH!!! Lo que no vamos a admitir es micrófonos saliendo por todas partes… que se vea que el alien esta “recortado” y trozos del “green screen” o que las naves espaciales parezcan sacadas de un Happy Meal de McDonalds… No, pagamos por y queremos ver un “ok” film.

Si algo tiene el  sello “Ok” en un medio donde no suele ser frecuente… eso esta bien. ¿Merece un premio, un reconocimiento? Tal vez si, tal vez no… eso esta totalmente fuera de del propósito de este balbuceo… Para mi lo más importante del “Ok” siempre ha sido que es el primer paso para llegar a “awesome”…

Notas: Kung Fu Panda (también conocido como Po o The Dragon Warrior) hizo valiosos aportes en este post. El post esta lleno de expresiones inglesas… so what?